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Johanna Döbereiner
Premio México de Ciencia y Tecnología
1992
Nació en 1924 en Checoslovaquia, y en 1956 adquirió la ciudadanía brasileña. Sus importantes contribuciones sobre la fijación biológica del nitrógeno permitieron que el programa de mejoramiento de la soya tuviera un importante desarrollo y Brasil se convirtiera en el segundo productor mundial de ese producto.
Johanna Döbereiner es considerada la científica brasileña más citada por la comunidad científica internacional.
Nacida y criada en Praga, Checoslovaquia, Johanna Döbereiner y su familia fueron expulsados de su país al terminar la Segunda Guerra Mundial. Trabajó tres años como empleada de una granja en Alemania, al tiempo que se inscribía en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Munich, de la que se tituló como ingeniera agrónoma en 1950.
Ese mismo año se casó con Jurgen Döbereiner y siguió a su padre, a Brasil.
Después obtuvo la maestría en ciencias en la Universidad de Wisconsin, y el doctorado en la Universidad de Florida, en Estados Unidos.
Su formación como agrónoma en Alemania le enseñó que solamente las leguminosas tenían la capacidad de entrar en simbiosis con bacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico, por lo que le llamó la atención que las plantaciones de monocultivos, como la caña de azúcar, se lograban sin fertilización nitrogenada, pero en bajas producciones.
En la década de 1950 encontró una nueva bacteria diazotrófica (capaz de sintetizar compuestos orgánicos nitrogenados a partir del nitrógeno atmosférico) que denominó Beijerinckia fluminensis.
Asociada a las raíces de la caña de azúcar, esta bacteria promueve la fijación de nitrógeno. Fue la primera vez que se encontró este tipo de bacterias en gramíneas.
Desde entonces, prácticamente todos los trabajos de investigación de esta área en regiones tropicales del mundo han sido influenciados por este hallazgo, en gran medida por el éxito obtenido en la producción de soya en Brasil.
Sus estudios han sido el motor del descubrimiento de nuevas especies de bacterias asociadas a gramíneas, cereales y tubérculos.
Los resultados más espectaculares se observaron en algunas variedades de caña de azúcar, con un impacto sorprendente en la producción, encima de 160 toneladas por hectárea.
Entre los premios más importantes que recibió, destacan el doctorado Honoris Causa que le otorgó la Universidad de Florida, el Premio de Ciencia Bernardo Houssay, de la Organización de Estados Americanos (OEA). El Premio Beckton Dixon de las Revista Brasileña de Microbiología, la Orden Nacional del Mérito de Brasil, la Medalla Julio II de la Sociedad Mexicana de Microbiología, la Orden del Mérito Científico Brasileño Clase Gran Cruz, la medalla TWAS de la OEA , y el Premio México de Ciencia Y Tecnología en 1992. Fundó la Academia de Ciencias del Tercer Mundo y perteneció a la Academia Brasileña de Ciencias y a la del Vaticano.
Murió el 10 de mayo de 2000. |