|
Jacinto Convit
Premio México de Ciencia y Tecnología
1990
Nació en Caracas, Venezuela, el 11 de septiembre de 1913, y es reconocido mundialmente por su lucha incansable contra la lepra y la leishmaniasis, enfermedades para las que creó un abordaje científico que permitió la creación de vacunas y tratamientos exitosos.
Con más de 70 años dedicados a la investigación, Jacinto Convit es uno de los latinoamericanos cuyas aportaciones a la salud mundial son más trascendentes y valiosas.
Sus estudios de secundaria los realizó en el Liceo Andrés Bello, donde recibió clases del escritor Rómulo Gallegos.
Jacinto Convit tuvo, como estudiante de Medicina, una experiencia que lo marcaría decididamente: Martín Vegas, su maestro de Dermatología, lo invitó a hacer prácticas en la leprosería de Cabo Blanco, en el otrora departamento Vargas, cerca de la capital venezolana.
Después de su ingreso en 1932 a la Escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, recibió el título de Bachiller en Filosofía, y enseguida presentó la tesis “Fracturas de la Columna Vertebral ” que le hizo merecedor del título de Doctor en Ciencias Médicas en 1938.
En 1946, Convit fue nombrado Médico de los Servicios Antileprosos en Venezuela y junto a su equipo diagnosticaron 18 mil leprosos en todo el país, tras lo que organizaron 24 centros de atención.
Ya en 1949 había uno o dos servicios de dermatología sanitaria en cada estado de la nación.
Ante tales logros, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) mostró interés y envío a su personal a entrenarse a Venezuela de la mano de Convit, quien insistía en que los pacientes debían ser vistos como portadores de una enfermedad igual a las demás, y, por ende, sentían, sufrían y padecían como cualquier otro enfermo lo hacía.
La inoculación del bacilo de la lepra en armadillos (cachicamos) permitió obtener el Micobacterium leprae de Armadillo que en adición a la BCG (vacuna de la tuberculosis) dio origen a la vacuna contra aquel flagelo. En 1998 la tasa de enfermos de lepra se había reducido a 0.6 casos por cada 10 mil habitantes.
Luego de controlar la Lepra y otras enfermedades endémicas, Convit se planteó el reto de crear un centro de investigaciones científicas. Así, nació el Instituto de Dermatología, que posteriormente se llamó Instituto de Biomedicina de Caracas (IBC), el cual dirige desde 1972, y es desde el 2 de julio de 1973 la sede del Centro Internacional de Investigación y Adiestramiento sobre Lepra y Enfermedades afines de la Organización Panamericana y Mundial de la Salud.
Allí, después de mucho esfuerzo conjunto y continuo, surgió la vacuna contra la lepra, que sirvió de base para la vacuna contra la Leishmaniasis.
Entre sus numerosas condecoraciones destacan: Premio José Gregorio Hernández; Premio Martín Vegas; Orden 27 de Junio, UCV; Orden Francisco de Miranda; Doctor Honoris Causa otorgado por las Universidades Santa María, Francisco de Miranda, Nacional Abierta y la Universidad de Los Andes.
Asimismo, recibió la Medalla Federación Médica Venezolana y fue postulado en 1988 al Nobel de Medicina.
En 1993, se hizo con la Orden del Libertador. Más tarde, recibió la medalla "Salud para todos en el año 2000", de la Organización Panamericana de la Salud , y el premio Príncipe de Asturias.
En el año 1990 recibió el Premio México de Ciencia y Tecnología.
 |