| La influencia de México en el exterior |
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Nueva York, 4 de mayo de 2009 7:30 am. Sede de la delegación de México ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU): últimos toques al discurso de Juan Manuel Gómez-Robledo, subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Se presentará a la Asamblea General de la ONU el curso de la epidemia de influenza A(H1N1). A solicitud de la canciller Patricia Espinosa, yo estoy presente como asesor científico. 9:05 am. Asamblea General de Naciones Unidas. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon: “Debemos evitar las reacciones excesivas que no ayudarán a contener la diseminación del virus, pero dañarán nuestras economías, nuestras sociedades y nuestra gente”. La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, por videoconferencia desde Ginebra, comenta enfática: “Permítanme hacer una enérgica petición a los países para que se abstengan de introducir medidas que son lesivas económica y socialmente, que no tienen justificación científica y no producen ningún beneficio evidente a la salud pública”. 9:20 am. El subsecretario Gómez-Robledo afirma el tono de la voz: “No es con proteccionismo ni con restricciones unilaterales e infundadas como habremos de detener la propagación de la influenza, sino con medidas responsables debidamente coordinadas bajo un espíritu de solidaridad internacional. No podemos vivir en un mundo de percepciones que están dando lugar a manifestaciones xenofóbicas, afectando incluso las relaciones de amistad y cooperación entre los estados”. 9:45 am. En su comentario final, Margaret Chan insiste en que los medios tienen responsabilidad profesional de ofrecer información fundamentada en hechos comprobados, no en suposiciones. Más adelante concluye: “¡Esta influenza no es el SARS!”, mensaje claro a sus paisanos chinos. Madrid, 10 de mayo de 2009 19:30 pm. El coro de niñas del estado de México presenta un excelente concierto en la sede de la embajada; están presentes la canciller Patricia Espinosa y el embajador mexicano Jorge Zermeño. La reunión tiene lugar no por ser Día de las Madres sino porque, ya estando en España, cancelaron los conciertos que el coro tenía programados en Asturias y en Madrid. Causa de la cancelación de última hora: las niñas eran mexicanas. No importaron la ausencia de síntomas de infección ni las explicaciones formales e informales. Fue definitivo. Por muchos otros malentendidos la canciller realizó esta visita a España para disipar temores y aclarar dudas sobre la situación de la epidemia de influenza en México. Madrid, 11 de mayo de 2009 En menos de 12 horas, la canciller Espinosa se reúne con los directores de los principales diarios españoles; tiene una entrevista matutina por radio con la Cadena SER; participa en rueda de prensa con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación y con la ministra de Sanidad y Política Social, en las que dice: “México actuó en todo momento de manera oportuna, responsable y transparente para informar y alertar a los mexicanos y al mundo sobre la aparición de esta nueva enfermedad”. Entrada la noche recibe periodistas de la televisión española. Yo aprovecho para comentar con el director de uno de los más importantes periódicos mi extrañeza por algún reportaje tendencioso sobre el sistema de salud mexicano. Se me escucha con atención. Madrid, 12 de mayo de 2009 9:00 am. Casa de América. Por unos días, el recinto recibe el nombre de “Casa de México”. A lo largo de una hora la canciller se refiere a asuntos diversos relacionados con la epidemia de influenza en México, temas económicos, sociales, diplomáticos: “Es esencial reiterar que la meta central de nuestras autoridades fue y es la protección de la salud de la población mexicana, y también la voluntad de reducir los efectos de la influenza en el mundo entero. Desde el primer momento, México ha ofrecido al mundo la información con que cuenta. Los resultados de su experiencia están siendo esenciales para la mitigación y control de la epidemia en el resto del mundo. “La respuesta confirma la fortaleza de las instituciones del Estado mexicano. Algunos estados han adoptado, de manera unilateral y sin consulta previa, medidas contrarias a las recomendaciones de la OMS. Entre ellas se incluye la imposición de restricciones al tránsito de individuos y de bienes. Éstas no son efectivas para alcanzar los objetivos que dicen buscar y elevan el costo internacional de la emergencia sanitaria”. Yo comento, al final, asuntos de salud pública, basado en los últimos informes de la Secretaría de Salud, en el artículo sobre la influenza en Estados Unidos de la revista The New England Journal of Medicine y en la publicación sobre la epidemia en México enviada al internet por la revista Science. He sido testigo en Nueva York y en Madrid del esfuerzo del gobierno de México por impedir, con razones, la existencia de medidas injustificadas que afectan al país y a su gente; se está haciendo todo lo posible por aclarar malos entendidos, disipar dudas sobre la epidemia de influenza, con conocimiento y con mesura, pero también con firmeza. El autor es Investigador emérito del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav) y coordinador general del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República. Publicado en el diario El Universal el domingo 24 de mayo de 2009. |