El Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República
Su misión
La toma de decisiones en materia de ciencia y tecnología para las acciones que emprenden los gobiernos de todos los regímenes políticos, implica una participación, mayor o menor, de investigadores, tecnólogos y académicos. Con distintas estructuras, las economías fomentan un futuro global en el que las sociedades de las naciones se sustenten en el conocimiento. La influencia de la participación de investigadores, tecnólogos y académicos en la construcción de este escenario futuro, elegido por una amplia comunidad internacional es, día a día, más importante.
Esta nueva edición en la actividad de los investigadores, con un pie dentro de los laboratorios, aulas y recintos de estudio e investigación, y con otro pie en los salones gubernamentales, es la forma actual en que se estructura la vida en la investigación, el desarrollo experimental y la innovación (I+D+I).
Los investigadores, observando que las políticas diseñadas por los políticos y funcionarios responsables del apoyo a la I +D+I en las oficinas gubernamentales, en ocasiones denotaba desinformación sobre las peculiaridades de la I +D+I, fueron llegando al actual proceso de acercamiento con los administradores de la política y del gasto de I+D+I.
Ya en la década de los años 80, se observó la necesidad de contar con una política de Estado en la materia, con la que se hiciera un corte transversal a todas las actividades de la sociedad, y que no estuviera al arbitrio de visiones no claras, que fuera acorde a un plan de desarrollo de nación, a corto, mediano y largo plazo.
Éste es el fundamento del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República (CCC), integrado por los investigadores, tecnólogos y académicos que han sido reconocidos con el Premio Nacional de Ciencias y Artes, y cuya misión consiste en dos acciones: asesorar al Ejecutivo Federal en materia de política de ciencia y tecnología (C+T), y en problemas que requieren la aplicación más refinada de conocimientos especializados.
Los miembros del CCC son investigadores del más alto nivel que emiten opiniones colegiadas, a diferencia de otras instancias de asesoría y consulta que tiene el Ejecutivo Federal, como Conacyt, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico o diversas Academias. De siempre las sociedades y sus gobiernos han volteado a consultar la opinión de los sabios. Hoy, quienes controlan el conocimiento y cuentan con cierta capacidad de predicción a partir del conocimiento acumulado, son los científicos y tecnólogos. El vertiginoso avance y dinamismo que caracterizan el intercambio de información en el mercado del conocimiento actual está íntimamente relacionado con la gran multiplicación de desarrollos tecnológicos y de ahí, con el cúmulo imparable en las innovaciones técnicas.
Un arma estratégica tan relevante como el alimento para los pueblos es el conocimiento. Naciones poderosas como los EE UU, Francia, Japón, el Reino Unido, Alemania, Israel, entre otras, que controlan en mayor o menor medida las relaciones mundiales, miran en el poder del conocimiento uno de sus mayores bienes.
Oficinas o cuerpos de asesoría para la dirección de muchos gobiernos, recaen en los hombres y mujeres de mentes más brillantes porque suya es la mayor cantidad y calidad de conocimiento, así como por los nexos internacionales que poseen. Hay muchos cuerpos de asesores variados en diversos países, pero un cuerpo de asesores distinguidos todos con el máximo reconocimiento que otorga su gobierno al mérito del conocimiento, pocos. Tal es el caso del CCC.
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